sábado, 7 de agosto de 2010

Eduardo (Coincidencia de nombre xD)

Eduardo no estaba loco, al contrario, sentía que podía ver cosas que

los demás no podían ver. En realidad se llamaba Alberto pero el nombre

Eduardo le daba cierto aire de... Persona con un nombre distinto.



Él tenía un gato que sólo hablaba con él. Se llamaba Gato y sacó la

idea de la película de Shrek. De hecho él pensó en llamarse "Humano"

pero no estaba seguro si lo era. Así que le preguntó a su mamá:



-Mamá, ¿Soy humano? - Le dijo a su madre Gabriela, con una cara de

inocencia que ningún otro adulto de 30 años podría tener.



-No sé, no me imagino a otro humano de tu edad viviendo aún en la casa

de su mamá, sin intenciones de trabajar o de ayudar con algo en la

casa...



Desde ese día no volvió a pensar en eso.



Su vecina, Carolina, tenía 28 años. Era enfermera en un hogar de

ancianos. Eduardo anhelaba tener 35 años más para poder ser atendido

por ella. En realidad le gustaba mucho, pero 5 años atrás ella se había

casado con su hermano, Gregorio. Un camionero de la ciudad encargado de

llevar fruta al sector. Era una persona sana pero había nacido con una

pequeña deficiencia al corazón que para Eduardo sólo significaba no

poder ir a Fantasilandia con su querido hermano cuando chico. Eduardo

fue el padríno del vástago homónimo de la relación entre su hermano y

su amada. y el Pequeño Eduardo era generalmente cuidado por su tío

tocayo. En realidad no, Gabriela lo hacía todo y Los 2 Lalos se

quedaban a ver Los Simpson en el 13.



A Eduardo le gustaba andar en bicicleta, en especial bajar pendientes

con las cadenas sueltas. Una vez casi lo atropella un camión de fruta,

pero por suerte el conductor sufrió de un paro cardiaco por el susto

que el irresponsable ciclista le dio al aparecer de la nada. La cabeza

del dueño del camión ayudó a girar el manubrio a la derecha,

destruyendo sólo un hogar de ancianos y atropellando a un gato, nada importante.



La siguiente semana fue muy movida para Eduardo. Por un lado tuvo que ir al

funeral de su hermano y al día siguiente al sepelio de su amada

Carolina. Y por el otro lado no supo que hacer con toda la comida para

gato que había comprado para Gato. Ahora está en el Registro Civil

haciendo los papeles para quedar a la tuición de su ahijado, aunque hasta él sabe

que Gabriela terminará cuidándolo completamente. Bueh, se pierde un hermano y se

gana otro... Acá también está el principio del Equilibrio Universal :-).

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